Un tercio de las empresas ya construye su software con agentes de código en lugar de comprarlo
El informe State of AI de McKinsey muestra que los agentes de programación inclinan la decisión de comprar hacia construir, y el criterio de qué automatizar se vuelve el activo
McKinsey reportó a inicios de septiembre de 2026 que cerca de un tercio de las organizaciones optó por construir funcionalidad internamente con agentes de código, en vez de comprar un producto a un proveedor externo. El titular habla de gasto en software; la señal de fondo es que la ventaja se traslada a quién sabe dirigir a los agentes.
# De comprar licencias a dirigir agentes
McKinsey reportó, en su informe State of AI reseñado el 6 de septiembre de 2026, que cerca de un tercio de las organizaciones ya construye funcionalidad internamente con agentes de código, en lugar de comprar un producto a un proveedor externo. El dato reordena el gasto en software: la decisión histórica entre comprar una licencia o desarrollar a medida se inclina hacia construir cuando un agente escribe, prueba e integra el código en una fracción del tiempo.
## El agente baja el costo de construir
El agente de programación cambia la ecuación de esfuerzo. Lo que antes exigía un equipo y meses de desarrollo hoy cabe en semanas, con un humano que dirige y revisa. Esa caída de costo mueve la frontera: funcionalidades que se compraban por falta de manos internas ahora se producen en casa, ajustadas al proceso real de la organización.
## La ventaja se mueve al criterio
Construir con agentes traslada el valor a otro punto: saber qué automatizar, cómo orquestar a los agentes y quién es dueño del código y los datos que quedan. El costo de operar y mantener lo construido, el run cost, pasa a primer plano. La firma que dirige agentes con criterio propio acumula una capa de software y conocimiento que ningún proveedor le puede quitar; la que solo enciende agentes sin gobierno hereda deuda técnica sin memoria de cómo se creó.
## Lectura para la región
En la República Dominicana y el Caribe, muchas instituciones dependían de licencias extranjeras caras por falta de capacidad de desarrollo. El agente de código abre una vía para construir herramientas a la medida del contexto local, con control del dato y del código. La condición es gobernar el resultado: documentar qué construyó cada agente, medir el costo de operación y retener el conocimiento dentro de la organización. Un piloto acotado (una herramienta interna, con métrica de run cost y trazabilidad) rinde más que diez licencias que nadie ajusta. La decisión de construir se abarata; el criterio para dirigirla es lo que se construye.
*Fuente: McKinsey, informe State of AI 2026, reseñado por The Tribune y ANI News el 6 de septiembre de 2026 — https://www.tribuneindia.com/news/business/ai-coding-agents-threaten-to-reshape-software-spending-as-companies-choose-to-build-rather-than-buy-mckinsey/*